martes 2 de junio de 2009

EDU Y YO


EDU Y YO inmaculada camacho Segundo Premio Narrativa Segundo Ciclo

ELISA RODRÍGUEZ ZULLIGER, 4º ESO B
(Segundo Premio de Narrativa Certamen Literario "IES Barrio de Loranca", Segundo Ciclo)

martes 26 de mayo de 2009

DIARIO DE UNA FUGITIVA

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AINHOA GONZÁLEZ BENITO, 4º ESO B
(Primer Premio de Narrativa Certamen Literario "IES Barrio de Loranca", Segundo Ciclo)

lunes 25 de mayo de 2009

EL VIAJE


Estaba sentada junto a la ventana, apenas eran las ocho de la tarde pero los faroles ya estaban encendidos y la niebla opaca no dejaba ver nada del parque que había bajo mi casa. Tan solo el chirriar de los columpios se escuchaba en las calles, y eso me hacía estremecer, estremecer una y otra vez...
Llovía, llovía esa mañana como jamás había visto llover, la fuerza que tenían las gotas al chocar contra los cristales era tal que parecía que se fueran a resquebrajar de un momento a otro, y ¡qué fuerza!, Dios mío ¡qué fuerza!, tanta como la que yo tenía entonces.
Pero nada me podía parar, salí corriendo de casa y con los pies empapados y el bajo de los pantalones negro, llegué hasta el taller de mi padre. Allí estaba él, bajo ese coche, encima de la tabla con ruedas que habíamos hecho y decorado los dos, llena de aviones que viajaban rumbo a todos lados, a todos esos lados donde él y yo soñábamos con ir juntos. Apenas escuchó mis pasos cuando se dejó asomar, y esbozando una sonrisa me invitó a acercarme. Cogí mi tabla, perfecta y hermosa como la de mi padre, y me dejé deslizar hasta entrar a su lado, cómo adoraba eso, estar junto a él, manchándome las manos y la cara de grasa, mientras imaginábamos nuestros viajes por el mundo...
Llegaba la hora de ir a casa, mi padre me cogió en brazos y me tapó con su gabardina como si fuera un tesoro de esos que veríamos en Egipto cuando mamá se mejorafa, siempre dijo que yo era su tesoro, su mejor tesoro...
Por fin en casa, mi madre nos esperaba en la cama, sonriendo al verme tan impaciente por contarle a cuántos sitios habíamos viajado hoy. Emocionada, subía a la cama con ella y me tumbaba inquieta esperando la llegada de mi padre, que se tumbaría al otro lado, ambos le contábamos la de cosas que habíamos visto y la invitábamos a venir a viajar... le encantaba ir a Venecia y montar en góndola los tres, subir al Kilimanjaro y gritar lo mucho que nos quería a papá y a mí y ver la aurora boreal en Alaska con nuestro trineo de perros al lado dándonos calor.

Por desgracia, pasado un tiempo, mamá empezó a empeorar, hasta que un día ella se marchó de viaje, para no volver. Sin duda su ausencia se notaba en casa y mi padre me miraba siempre con los ojos iluminados y húmedos cuando hablaba de ella, ahora solo estábamos él y yo, pero no entendía el porqué de su pena, cada día volvíamos a tumbarnos en la cama los dos y la veíamos, feliz, nos decía que nos esperaba, que no tuviéramos prisa, tendríamos toda la eternidad para estar junto a ella.
Como cada tarde, mi padre me bajaba al parque, lloviera o nevara, y me empujaba en el columpio donde yo soñaba con tocar las estrellas. Las cadenas del columpio sonaban como cientos de grillos cantando a la vez, y entonces ambos mirábamos hacia la ventana de casa, donde mamá siempre estaba asomada, con su bata de color verde, verde esperanza, su color favorito y nos sonreía cada vez que subía más y más alto. Cómo amaba su sonrisa, era tan cálida, tan intensa... pero ella ya no estaba.


Ahora son mis manos las que están arrugadas y con manchas, junto a un corazón ya marchito por el paso del tiempo, soy yo la que mira por la ventana el parque que está bajo mi casa y apenas visible por la niebla, con una bata verde, verde esperanza...
Y son mis lágrimas las que chocan con una fuerza descomunal contra los cristales de la ventana, que en cualquier momento puede resquebrajarse.
Y en las calles sólo se escucha el chirriar del columpio, vacío, y empujado por el aire, y ese sonido me hace estremecer, estremecer una y otra vez...




ZAIDA JIMÉNEZ CHAMIZO, 2º BACH. C
(Segundo Premio de Narrativa Certamen Literario "IES Barrio de Loranca", Bachillerato)

LA BURBUJA

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NÉSTOR MANZANERO SOBRADO, 1º ESO D
(Primer Premio de Narrativa Certamen Literario "IES Barrio de Loranca", Primer Ciclo)

martes 5 de mayo de 2009

UNA LEYENDA INCA

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MANCO CÁPAC Y MAMA OCLLO


En las tierras que se encuentran al norte del lago Titicaca, las personas vivían como bestias feroces. Se refugiaban en cavernas y se alimentaban de plantas, bayas y de carne cruda.
Inti, el dios Sol, decidió que había que civilizar a estos seres y le pidió a su hijo Ayar Manco y a su hija Mama Ocllo descender a la Tierra para que enseñaran a las personas las reglas de la vida civilizada y a dar culto a su dios creador, el Sol. Pero antes, Ayar Manco debía fundar un imperio.
Inti les confía un bastón de oro diciéndoles:
-Desde el gran lago, adonde llegarán, marchen hacia el norte. Cada vez que se detengan para comer o dormir, planten este bastón de oro en el suelo, donde se hunda sin esfuerzo. Ustedes construirán Cuzco y dirigirán el Imperio. Al día siguiente, los dos hermanos surgieron de las aguas del lago Titicaca. La riqueza de sus vestimentas y el brillo de sus joyas hicieron comprender a las personas que eran dioses.
Ayar Manco y Mama Ocllo se pusieron en marcha hacia el norte, los días pasaron sin que el bastón de oro se hundiera. Una mañana, al llegar a un valle rodeado de montañas, el bastón se hundió en el suelo. Era ahí que había que construir Cuzco (ombligo del mundo).
Ayar Manco se dirigió a los hombres y les dijo que sólo debían cumplir tres leyes: Ama Sua, no seas ladrón, Ama Quella, no seas ocioso y Ama Llulla, no seas mentiroso. Luego comenzó a enseñarles a cultivar, cazar y a construir casas.
Mama Ocllo se dirigió a las mujeres y les enseñó a tejer, cocinar y a ocuparse de la casa.
Es así que Ayar Manco, devenido Manco Cápac, en compañía de su hermana Mama Ocllo se sentó en el trono del nuevo Imperio. A partir de ese día, todos los emperadores incas, descendientes de Manco Cápac, gobernaron su imperio con su hermana devenida en esposa.



YAMILÉ DIPAZ ROA, 1º ESO A

lunes 19 de enero de 2009

DEJEMOS QUE LAS COSAS HABLEN

HABLA UNA NARANJA


Buenas, ¿qué tal? Me llamo Nora, y soy una naranja.
Nací en un campo de naranjos con mis otras veinte hermanas. Todas mis hermanas son unas colgadas. Una de ellas me contaba su vida, como si me interesase. Lo malo de las naranjas es que conforme vamos creciendo, más gordas nos ponemos. ¡NO TENGO NINGUNA HERMANA DELGADA! Y lo peor de todo es que si alguna de nosotras se pone mala, un gigante humano la coge, la mete en un cubo y nunca más la volvemos a ver. A otras de mis hermanas mayores las cogieron y se las llevaron en otro cubo.
Recuerdo que a mí me cogieron y me llevaron a un lugar donde encontré a más hermanas mías. No nos tienen respeto alguno: vi como las aplastaban y el jugo que tienen lo guardan en botes llamados “zumo de naranja”. A mí me tocó mejor suerte, al menos, por el momento porque me guardaron en una red con otras cinco naranjas y nos transportaron al peor de los sitios: un lugar espantoso llamado Frutería donde los humanos comercian con nosotras como si fuésemos esclavas. Si alguien encuentra esto, que me rescate a mí y a mis compañeras, que soy la musa de una compañía de móviles y soy superfamosa.


CARLOS DOMÍNGUEZ SOLÍS, 2ºF

lunes 16 de junio de 2008

MEMORIAS DE UN OBJETO (II)

MEMORIAS DE UN ORDENADOR

Mi historia empieza en Alemania en el 2003, cuando una gran máquina gigante me ponía las partes de mi sistema: disco duro, teclado, ratón, muchos cables... Después de eso fui transportado a España, donde esperaba con muchos ordenadores a ser comprado, aunque era yo el más caro. Veía cómo mis compañeros iban siendo comprados, hasta que un día un niño se acercó a mí, me cogió y me llevó con él. No sabía qué futuro me esperaba ni dónde pasaría el resto de mis circuitos.
Ya llegamos, el chico me sacó con cuidado, me puso en su escritorio y me encendió. No sabía lo que me pasaba, los circuitos me daban calambre, la vista se me apagaba y la memoria la iba perdiendo. Cuando me llevaron a la tienda dedujeron que estaba defectuoso y que me tenían que devolver a Alemania para volver a ser reconstruido.

SAMUEL DIEGO PALOMO, 2º A

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MEMORIAS DE UNA PATERA

Estaba yo en Kenia, tirada en la playa, hasta que me encontró un niño. Ese niño fue rápidamente a llamar s su tribu para avisarle de que había una patera tirada. La tribu tuvo una idea, era arreglar la patera para viajar a España, ese era el sueño de esa tribu. En una semana me arreglaron. Yo estaba feliz porque iba a viajar otra vez. La tribu entera estaba subida en mí, iba ya a zarpar a España. La tribu estaba muy contenta hasta que empezó a llover muy fuerte. Dentro de mí había diez niños y cincuenta hombres. Yo no podía aguantar el peso de tanta gente y me hundí. Todos murieron ahogados. Yo me hundí hasta el fondo del mar y todavía estoy ahí hasta que venga alguien a por mí.


OTHMAN HAJJAJ, 2ºA



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MEMORIAS DE UN SAUCE

Hace mucho tiempo, una semillita era. Confundiéndome con una judía me plantaron, pero no arraigué bien y se me llevó el viento y fui a parar a este lugar que no sé muy bien dónde está (creo, por el idioma que hablan, que al sur de España). Llevo aquí 973 años y nunca olvidarse el asombro de los primeros viajeros que me vieron, pero ahora todo el mundo me visita, al fin todo el mundo me quiere.


ADRIÁN SILVA, 2ºB


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MEMORIAS DE UNA MONEDA

Mi vida empezó en el año 2000. Me llamaban "1 euro" y llegué a manos de una mujer que me cambió por una bolsa de patatas. Me metieron en un sitio donde había muchas como yo, pero pronto la cajita empezó a vaciarse, esta vez me tocó a mí y me llevaron con una mujer y con su hija, que era muy chiquitita y muy bonita. La niña le dijo a su madre que tenía hambre y fuimos a su casa. Era muy grande, con colores bonitos y con mucha claridad.
Al siguiente día me pasó algo parecido, pero esta vez me caí por una alcantarilla, ahllí encontré muchas cosas, un calcetín, muchas ratillas, etc...
De ahí pasé a un lugar donde había muchos árboles, peces y me di cuenta de que era un río y bajé hasta el fondo y ahí me quedé para siempre.

ROCÍO GARCÍA GARCÍA, 2ºC
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