lunes, 2 de octubre de 2017

CAPERUCITA PLURILINGÜE


CARAPUCHIÑA VERMELLA



LA CAPUTXETA VERMELLA




TXANOGORRITXO



martes, 9 de diciembre de 2014

DEL AMOR AL ODIO


Al principio todo era mágico. Ella se sentía feliz de estar con el hombre que creía que era el de su vida. Nuria, que así se llamaba, amaba a Eric con todas sus fuerzas. Era una mujer de veinte años, rubia, con ojos pardos, simpática, con un corazón enorme; sus amigas le decían que, de buena, era tonta. Siempre lo daba todo por la gente que quería, pensaba más en los demás que en ella misma. Creía que al final recibiría lo mismo.
Un día, ella fue a  trabajar y conoció a un chico. Era aparentemente atento, cariñoso, guapo, inteligente, divertido: era el chico perfecto. Empezaron a quedar por las tardes y se fueron enamorando. Pero, al cabo de ocho meses, las cosas cambiaron. Nadie  creyó las palabras de la chica al contar lo que ocurría. Una historia de lo más espeluznante, una historia que nadie querría experimentar.
Se cansó de llorar y condenó su corazón a una celda, para protegerlo del dolor, para alejarse del peligro.
Al principio, estaban muy ilusionados con su relación, lo daban todo el uno por el otro, pero un día  eso cambió. Él empezó a emborracharse de madrugada en madrugada. Le decía que salía con amigos, la mentía y ella lo sabía.
Llegaron los golpes, las palizas, los insultos, no la dejaba salir. Decía que era por su bien, por protegerla, pero en realidad ya no la quería, ya no quería ni sus besos, ni sus abrazos, ni simplemente su amor.
Una de esas noches de borrachera, volvió a casa. Influenciado por las copas que se había tomado en un bar, empezó a pagarlo con ella: le echaba las culpas de que él estuviera así, decía que ella le había hundido la vida, y la chica se sumía en un inmenso dolor. No le dolían los golpes, le dolía mucho más dentro, en el fondo de su corazón. Ella lloraba y él le propinó un golpe con el cenicero de cristal en la cabeza, que la hizo desmayarse. Él se asustó y se dio cuenta de lo que había hecho.
La había matado y, al no poder soportar el dolor que se provocaba a sí mismo, se suicidó.
 
IRENE CABELLO, 3º DIV.

 


 

domingo, 23 de noviembre de 2014

TE EXTRAÑO


Cuando abrí la puerta comencé a oír aquella voz que tanto extrañaba. Seguramente fueran imaginaciones mías porque desde aquel día que nos distanciarnos no volvimos a saber nada el uno del otro.
Nunca la volví a ver, y aquello me destrozaba, no había día que no pensara en ella. Si hubiera sabido lo que pasaría después de aquello habría rectificado, y ahora yo me sentía muy solo.
 
LIDIA POZO NIETO, 2º H ESO

 

MI SECRETO


Más allá del jardín no había nada. Allí solía ir cuando me sentía triste, decepcionado, aquel lugar era mi secreto. Cometí un gran error al enseñárselo; quizás tendría que haberlo pensado antes porque tan solo yo sabía qué criaturas había allí escondidas.  Aquellas criaturas tan bellas y a la vez tan mortíferas son capaces de matarte hasta con la mirada. Solo a mí me respetaban, ya que era yo quien cuidaba de ellas. No debería haberle enseñado mi secreto, y allí permaneció tendido su cuerpo.

             

LIDIA POZO NIETO, 2ºH ESO

jueves, 20 de noviembre de 2014

EL CONEJO SOÑADOR

          
ESCRIBIMOS UN CUENTO ENTRE TODOS (1º ESO C)

 

    

Érase una vez un conejo blanco como la nieve que soñaba con volar. Todas las noches soñaba con volar. Todas las noches tenía el mismo sueño: volar sobre las montañas contemplando el valle, el pueblo, las carreteras, los caminos, los árboles y a todos los demás conejos.
Por las mañanas se levantaba muy temprano tomaba su colacao de zanahorias y comenzaba a practicar con sus orejas: las agitaba en el aire fuertemente. Él había visto hacer esto muchas veces, con sus alas, a las águilas. Y entonces pensó: “Iré a visitar a mi amigo el mago Rodolfo para que me dé una poción mágica que me haga crecer las orejas.“
Y así lo hizo, pero el invento no funcionó. El pequeño conejo estaba muy triste y desilusionado. No lo había conseguido. Jamás podría volar.
Cuando estaba llorando amargamente apareció un duende, era el duende de la fantasía. Y le dijo: “No te preocupes porque no puedas volar. Hay otra cosa que tu si puedes hacer, soñar”.
El duende le dijo al conejo que en sus sueños él podía ser todo lo quisiera: un rey, un príncipe, un león, un águila, etc.
También le dijo que en sus sueños él podría hacer todo lo que quisiera: cantar, bailar e incluso volar, volar, volar y volar.

 

“INTENTA  SIEMPRE  CONSEGUIR  TUS  SUEÑOS”
 
(PAULA MARTÍNEZ)
 

martes, 17 de abril de 2012

MI MEJOR PRINCIPIO

El mejor recuerdo, es el día en que te conocí, aquel 16 de Julio de 2010. Después de haber intentado quedar contigo, y me dijiste que no podías, poniéndome excusas, cuando en realidad era que tenías vergüenza. Tuve paciencia, hasta que por fin quedamos, todavía me acuerdo de aquel banco, cuando me dijiste que si yo te tenía que decir algo… En ese momento me hice el tonto, porque me daba vergüenza que me dijeras que no. Después de insistir, al final me lancé y me dijiste que sí. En ese momento todo cambió. Solo quería estar contigo, pasar el resto de mi vida y me di cuenta de que sin ti no iba a ser lo mismo. Desde ese momento me hiciste el hombre más feliz del mundo.

DAVID HERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, 3º DIVER

APRENDÍ A NADAR

Un recuerdo importante para mí fue cuando aprendí a nadar. Mi padre me enseñó, pero yo no lo conseguía. Primero, y después de mucho esfuerzo, aprendí a nadar a braza, que era el estilo más sencillo. Lo que más me costó fue nadar a espalda porque me daba miedo darme con el bordillo. También me acuerdo de cuando aprendí a tirarme de cabeza, me costó mucho más por si me daba con el suelo. Pero al final vencí mi miedo y lo conseguí.

ESTEBAN LIMA SORIA, 3º

UNA NOCHEVIEJA

Mi mejor recuerdo fue en una Nochevieja en la que estábamos toda mi familia. Recuerdo que yo y todos mis primos íbamos en la furgoneta de mi tío y nos dirigíamos a casa de mi tía. Íbamos detrás todos juntos jugando, pegándonos y esa noche que estuvimos todos nos bajamos a la calle y tiramos petardos y la liamos muchísimo. Luego, al día siguiente, nos fuimos al chalet de mi tía y allí, la noche siguiente, hicimos acampada en el césped de su casa.

DANIEL CID PALOMO, 3º E

UN DÍA EN ANDORRA

Era un día helado en Andorra y, como todos los días, a las cinco salimos de esquiar y fuimos al hotel, nos duchamos, nos aseamos y mi padre nos dijo que si queríamos ir a Caldea, que era un balneario, el más grande de España. Y nosotros, sin pensarlo dos veces, aceptamos. Cuando llegamos, entramos a la piscina principal y era una piscina supergrande, con yacuzzis. Cuando entramos, el agua estaba muy caliente. Cuando fuimos a un lado de la piscina vimos que había un río que salía a la calle y fuimos por el río. Fue una sensación de estar a 38º el agua y que fuera hacía -7º. Cada vez que sacabas el cuerpo fuera del agua te congelabas.
Este ha sido mi mejor recuerdo.


DAVID BRIS, 3ºE

ME REGALARON A MI PERRO

Mi mejor recuerdo fue el día que me regalaron a mi perro. Fue antes de la Navidad, no recuerdo el día ni el mes, pero fue el mejor día de mi vida.
Fue por la mañana, mi tía nos llamó y nos dijo que le habían dado un perro para nosotros. Ese día tuvimos que ir a comprar un montón de cosas: la cama, la comida, el comedero, el bebedero, la correa… Nos hizo mucha ilusión.


FRANCISCO GABRIEL VENTURA ÁLVAREZ, 3º E

MI RECUERDO

Cinco años tenía cuando aprendí a montar en bicicleta. No fue fácil ni difícil, fue una sensación rara pero por fin sabía montar en bicicleta. Mi profesor fue mi hermano con nueve años. Sus palabras fueron:

-Mira hacia delante y pedalea, no tengas miedo, yo estoy aquí.

Le hice caso, gracias a ello dominé mi bicicleta por fin.


IRENE ALCALDE, 3ºE

FIN DE AÑO

Mi mejor recuerdo fue el 31/12/2011 cuando estaba con mi familia en casa de mi tío que cenamos todos juntos y después bailamos sin parar. Mis primas mayores después de las uvas se escaparon a la discoteca y los pequeños y los primos mayores nos quedamos bailando con nuestros padres. Luego pasó lo mejor. Fue que cuando los chicos mayores quisieron salir de marcha nos pidieron a los pequeños que distrajéramos a los padres para que ellos pudieran salir sin que se diesen cuenta. Así que los pequeños fuimos al salón a intentar distraer a nuestros padres, pero una de nosotras cometió un error y los padres al ver que estábamos muy raros se dieron cuenta de que tramábamos algo y abrieron la puerta del salón y pillaron a los mayores intentando salir por la puerta.

Nos echaron la bronca tanto a los mayores como a los pequeños pero nos reímos muchísimo.


NANCY KOTE, 3º DIV.

RECUERDOS

El mejor recuerdo que tuve fue cuando mi padre me enseñó a montar en moto, ese día estuve todo el día montado, aunque me caí, porque cogí demasiada confianza, pensaba que sabía más, pero no pasó nada. Otro recuerdo (este fue malo) fue cuando mis padres se divorciaron, pensaba que era una broma, pero no. Al principio lo pasé muy mal, pero luego ya me hice a ello y ahora pienso que es mejor así, porque para estar todo el día discutiendo, no es plan. Otro fue cuando nació mi hermano, que estaba diciendo todos los días que quería tenerlo y al final pues lo tuvieron.

DIEGO FERNÁNDEZ CASTILLEJOS, 3ºE

MEMORIA

Tú dame memoria, que habiendo memoria, hay alegría.

Después de estar casi todo un año jugando partidos y partidos, conseguimos ganar la liga. Ese año creo que fue el mejor futbolísticamente hablando. Aunque no jugué mucho, me sentí feliz, porque después de todo éramos una familia, éramos amigos y sobre todo éramos un equipo.

La verdad es que nos costó mucho pero con esfuerzo lo conseguimos.


MANUEL AMADI, 3º DIV.

EN EL PARQUE DE ATRACCIONES

Mi mejor recuerdo fue mi primera visita al Parque de Atracciones, era muy pequeño, fui con mi familia. Estuvimos todo el día allí, montamos en numerosas atracciones hasta que al final, ya tan tarde, acabamos agotados y todos nos fuimos con una buena sensación, especialmente yo porque me divertí mucho e hice muchas cosas que me gustaron.


NÉSTOR MANZANERO SOBRADO, 3ºE

UNA NOCHE FANTÁSTICA

En la Nochevieja del 2011, después de las uvas, fuimos a casa de una amiga con su familia, hermano, madre, primo, tía, padrastro y unos amigos. Mis amigos y yo empezamos a bailar canciones, nos reímos un montón, porque una amiga se cayó al suelo, hicimos muchas fotos y acabamos agotados por bailar, saltar y cantar. Una de las fotos me gustó bastante.
Nos fuimos a casa. Pero yo me quedé con ganas de más y ese es mi mejor recuerdo.
Fue una Nochevieja fantástica.


PABLO NÚÑEZ, 3º DIV.

MI PRIMER AMOR

Mi mejor recuerdo fue el día que le conocí, fue el día en el que me di cuenta que el era con quien quería estar , daría lo que fuera por volver a ese instante y poderle haberle dicho lo que sentía por él. No sé qué me pasó pero cuando le vi, fue como si se hubiese parado el mundo como si nadie más existiera, solo él me hizo y me hace sentirme así, nunca podré olvidar el día que me dijo que me quería y que no quería a nadie, que para él era lo más importante. Daría lo que fuese por volver a ese instante una y otra vez. Él es lo único que me hace que me altere y a la vez que me relaje, daría lo que fuera por estar entre sus brazos, sentir sus latidos, sentir sus caricias… Nunca he sentido lo que siento por él, haría lo que fuese por estar siempre a su lado.

Es una de las pocas personas que me entienden y me apoyan, y por las que daría lo que fuera, por que gracias a él hoy soy feliz, es la persona que mas feliz me hace.


NOELIA NIETO SANTIAGO, 3º DIV.